El alto consumo de televisión se relaciona con la (in)felicidad
John P. Robinson y Steven Martin, sociólogos del Departamento de Sociología en la Universidad de Maryland y expertos en estudios sobre el uso del tiempo, han publicado una investigación que corrobora la impresión generalizada acerca de una de las actividades más enajenantes en la sociedad.
La publicación titulada What Do Happy People Do?, próxima a publicarse en la revista Social Indicators Research (diciembre 2008), se basó en el estudio de caso de 30 mil adultos y datos recopilados por la General Social Survey (GSS) con más de 30 años de antigüedad (1975-2006). En ésta se analiza principalmente la relación entre determinadas actividades como una forma de expresar felicidad.
Los científicos sociales observaron una significativa correlación entre el alto consumo televisivo y los grados de felicidad. Así, las personas que se describen como felices participan en actividades como la lectura, la religión y la socialización, las cuales brindan una satisfacción a largo plazo. En oposición las personas que manifestaron grados menores de felicidad emplean su tiempo, en un 20% más que las anteriores, en el acto de ver televisión, una actividad pasiva que requiere una nula inversión de esfuerzo y ofrece un placer inmediato.

Otro aspecto relevante que los autores matizan consiste en el carácter hedónico-adictivo con el que la televisión seduce al espectador: "Las actividades adictivas producen momentos de placer pero a largo plazo desembocan en malestar y arrepentimiento… La gente más vulnerable a la adicción tiende a ser social o personalmente marginada. Para este tipo de personas la televisión puede llegar a ser un tipo de opiáceo" aseguró Steven Martin.
Para finalizar los autores alertaron sobre el posible aumento del dispendio televisivo ante la crisis económica mundial: "A través de épocas de bonanza o crisis, nuestros estudios diarios han hallado claramente que el trabajo es la actividad principal que contarresta el consumo de televisión. Pero cuando la gente dispone de más tiempo, el consumo televisivo crece".
Fotografía: Joey Harrison
Fuente: UM Newsdesk | ABC. es

El Gran Test de la Vaca es un riguroso cuestionario de 9 preguntas concebido para conocer humorísticamente el tipo o categoría de sociólogo que yace en cada uno de nosotros.
Como bien sabemos 
Los gobiernos buscan el prestigio de las victorias olímpicas gestionando la preparación de atletas de élite. En los Juegos Olímpicos la competencia entre atletas se convierte en una competencia entre Estados. Los atletas no participan si su país no lo hace. Las victorias de atletas y equipos son tratadas como conquistas nacionales, simbolizadas con banderas e himnos y transmitidas a todo el mundo. La cobertura mediática en determinados países a menudo es sesgada hacia los atletas locales, lo que refleja y refuerza el nacionalismo.
Los intereses corporativos penetran las Olimpiadas a través del patrocinio de los Juegos, el patrocinio de atletas y el uso de éstos con fines comerciales. Los medios de comunicación promueven los Juegos como un gran espectáculo, promocionando la profesionalización y comercialización.
Cuenta la historia que un día en las postrimerías de 1888 el filósofo prusiano Friedrich Nietzsche cae sumergido en un profundo trastorno de la razón al observar como un cochero maltrataba salvajemente un caballo. Su amigo Franz Overbeck viaja a Turín y lo interna en una clínica psiquiátrica en Basilea. El diágnostico apunta parálisis cerebral progresiva. Justo es el momento en que Franziska Nietzsche asume los cuidados maternos de su hijo mayor desprendiéndose una interesante y conmovedora relación. 
