Categoría ‘Traducciones’
Nicolas Balutet, profesor de español en la Universidad Jean Moulin (Lyon 3) y especialista en estudios acerca de la homosexualidad en Mesoamérica, sacó a la luz un libro anunciado como la primera obra que trata la homosexualidad en la cultura azteca: Homosexualité et imaginaire sexuel chez les aztèques.
El estudio, publicado en el núm. 22 de Paris Monographs in American Archaeology, se divide en tres partes intituladas: La percepción de la homosexualidad, Los fundamentos de la masculinidad, y El miedo a la mujer fálica.
La primera parte analiza las crónicas de conquistadores y misioneros. Muestra la incomprensión de la realidad americana y el libre curso que éstos daban a su imaginación y violencia al momento de evocar las relaciones sodomitas de los indígenas.
El autor analiza no solamente la legislación, el léxico y los usos y costumbres, sino se interesa también en el ideal imperialista azteca a través de su concepción de la sexualidad dirigida exclusivamente a la procreación. Esta primera parte finaliza con un estudio, principalmente iconográfico, de la práctica de la evisceración, la cual podría constituir uno de los castigos por excelencia reservados a los homosexuales aztecas.
La segunda parte trata sobre los fundamentos de la masculinidad, esto es, las características y actitudes que debían presentar los hombres para ser percibidos como tales, fundamentos que permiten explicar más el desprecio al cual los homosexuales parecían ser objeto en la cultura azteca.
Después de explicar el trato dominante de la masculinidad azteca, Nicolas Balutet analiza las ceremonias de dos periodos, Quecholli y Toxcatl, que parecen exhibir un conjunto de rituales dirigidos a reforzar la masculinidad. Después analiza dos grupos, los guerreros y los jugadores de pelota, quienes manifiestan de manera sorprendente la heteronomía de todas las afirmaciones de la virilidad. De esta manera el autor muestra que la feminidad y la pasividad homosexual sirven de cliché negativo a la virilidad y se ven utilizados para desacreditar a los vencidos y, como regla general, a los que no muestran bastantes pruebas de su poder masculino.
La última parte deriva de las dos precedentes y está consagrada a un largo estudio de lo que parece ser el núcleo del fenómeno de la desvalorización de las mujeres en la sociedad azteca, a saber, el miedo a la mujer fálica que pone en peligro el poder autoafirmado de los hombres relegándolos a un papel secundario y pasivo.
Los hombres aztecas, al temer que la homosexualidad emergería de esa condición subalterna, parecen haber elaborado un aparato ritual destinado a conjurar esa situación reafirmando, contrariamente, la predominancia de su poder.
Fuente: Leblogducorps
Ten reasons to oppose all Olympic Games es un concreto y sugestivo artículo a modo de decálogo donde Brian Martin, profesor de ciencias sociales en la School of Social Sciences, Media and Communication de la Universidad de Wollongong, expone diez agudos planteamientos que señalan diversos efectos negativos producidos por la justa olímpica y ocultos por el fervor mediático y los valores que supuestamente representa este acontecimiento deportivo. Además del decálogo el profesor Brian Martin propone tres breves estrategias de cambio (no incluidas en la siguiente traducción) que podrían aminorar dichos efectos negativos.
1. Nacionalismo
Los Juegos son un escenario del poder político. Los Juegos de Berlín en 1936 se emplearon por el régimen nazi para reforzar su prestigio. El gobierno de Estados Unidos lideró un boicot contra los Juegos de Moscú en 1980 en protesta contra la invasión soviética en Afganistán. Por su parte el gobierno soviético llevó a cabo un boicot en Los Angeles 1984 en gran medida como un ajuste de cuentas por el boicot sufrido en 1980.
La retórica habitual dice que los deportes y la política no se mezclan, sin embargo los Juegos Olímpicos han sido políticos desde el principio. La política consiste en participar en las decisiones acerca de la sede de los Juegos y sobre qué países pueden participar. El boicot de los Juegos se practica para ejercer presión política. Es precisamente debido a la aparente neutralidad del deporte que resulta tan eficaz utilizarlo con fines políticos.
Los gobiernos buscan el prestigio de las victorias olímpicas gestionando la preparación de atletas de élite. En los Juegos Olímpicos la competencia entre atletas se convierte en una competencia entre Estados. Los atletas no participan si su país no lo hace. Las victorias de atletas y equipos son tratadas como conquistas nacionales, simbolizadas con banderas e himnos y transmitidas a todo el mundo. La cobertura mediática en determinados países a menudo es sesgada hacia los atletas locales, lo que refleja y refuerza el nacionalismo.
El Comité Olímpico Internacional (COI), organización altamente antidemocrática, se constituye por representantes de los países miembros. El COI es un vehículo de lucha política. La sede de los Juegos es visto como una oportunidad para promover el prestigio nacional. Estados de todas las ideologías políticas —democrático liberal, comunista, fascista, militar— han acogido los Juegos Olímpicos, sugiriendo la ausencia de un núcleo moral para los Juegos. El COI ha buscado la participación de todos los Estados sin aplicar ninguna disposición al respecto.
2. Mercantilismo
Los intereses corporativos penetran las Olimpiadas a través del patrocinio de los Juegos, el patrocinio de atletas y el uso de éstos con fines comerciales. Los medios de comunicación promueven los Juegos como un gran espectáculo, promocionando la profesionalización y comercialización.
El éxito deportivo se convierte en un medio para la venta de productos. Las medallas de oro se han convertido en un camino para que atletas y patrocinadores ganen dinero. La comercialización y el nacionalismo han convertido gradualmente a los Juegos Olímpicos en una empresa de atletas de tiempo completo.
Los Juegos Olímpicos se han convertido en una gran empresa principalmente a través de la televisión. Los medios de comunicación utilizan el deporte para vender programas a los anunciantes. Los Juegos, con su imagen del último evento deportivo, son el sueño de comercialización de llegar a una audiencia global.
A través de los ingresos masivos de televisión, el COI se ha convertido en una importante empresa comercial que opera como una empresa transnacional. Sus decisiones cada vez más son dictadas por flujos de dinero.
En el siguiente ensayo, escrito en exclusiva para el sitio electrónico DW-WORLD.DE, Ulrich Beck expone puntualmente su postura sobre el resonado cambio climático. El autor de La Europa cosmopolita: Sociedad y política en la segunda modernidad sostiene que la Unión Europea puede asumir el liderazgo mundial en la lucha contra el calentamiento global promoviendo un cambio de paradigma incluyente en la política mundial y traducirla en acción colectiva.
En la actualidad Ulrich Beck es profesor de sociología en distintas instituciones educativas como la Ludwig Maximilian University en Munich y el London School of Economics and Political Science. También labora como investigador en The 536 "Reflexive Modernization" Research Centre.
El cambio climático es una oportunidad para trabajar juntos
El cambio climático es un problema que las generaciones más jóvenes (sobre todo en Europa) deben tomar muy en serio, tanto personal como políticamente. Aunque el cambio climático representa un terrible peligro para la humanidad, también ofrece una maravillosa oportunidad de convertir la política en acción colectiva.
La Unión Europea merece elogios por sus esfuerzos contra el cambio climático. Puede asumir una función de liderazgo mundial y tiene la posibilidad de lograr un cambio de paradigma en la política mundial.
Pero la situación también suscita grandes expectativas. El mundo está esperando progreso de Europa en el proyecto cosmopolita y pruebas de que es posible reducir las emisiones de dióxido de carbono sin la reducción de prestaciones sociales o crecimiento económico.
Traducción de una breve entrevista a la socióloga francesa filipina Gwénola Ricordeau con motivo de su última publicación Les détenus et leurs proches : solidarités et sentiments à l'ombre des murs, donde analiza la naturaleza y condición de los lazos familiares en situación de encarcelación.
¿Cuándo realizó su estudio?
Esta encuesta duró 8 años. La realicé tanto con los familiares de los detenidos, como visitante en la prisión y finalmente como socióloga. En las prisiones el recibimiento fue bueno. Las entrevistas con los familiares duraban al menos hora y media. Sin embargo es difícil volver a ver a las personas ya que están muy ocupadas: las 3 visitas a la cárcel por semana, abogados, búsqueda de empleo.
Un detenido dice: "Cuando se comete un robo hay una celda psicológica para las víctimas, pero no apoyo para nuestros familiares".
No se toma conciencia de sus casos. El 95% de las salas de visita están en lugares sin intimidad. En prisión no hay más comunicación. No hay teléfono y algunos tienen dificultades con la escritura. Cuando un detenido se suicida el codetenido es transferido sin apoyo psicológico. La familia del difunto es avisada por teléfono.
¿Con frecuencia el dinero es un problema?
Para mejorar lo ordinario la vida en prisión es cara: alquilar un refrigerador o la televisión, comprar comida, productos de higiene, pasta de dientes, zapatos, revistas, tabaco… Es necesario contar con 100€ por mes. No hay trabajo para todo el mundo en prisión y además es mal pagado.
Con frecuencia la humillación es evocada en los testimonios
Los familiares tienen la impresión de estar en la cárcel, de sufrir la pena. La cárcel es un rotulador social. No se recupera el tiempo perdido adentro. Es la privación de la libertad, pero también de la sexualidad. En las salas de visita las parejas sólo están separadas por un murete.
El proceso judicial es un momento crucial…
Todo se juega en poco tiempo y el lenguaje judicial es complicado. También los familiares tienen el sentimiento de ser juzgados. Se sienten descalificados. Un hombre me confió que ese fue el momento más duro en 20 años de prisión. Para mí una condena sin salida equivale a la muerte todos los días.
Todos esos testimonio son duros. ¿No hay momentos alegres?
Sí, sí. Se ríe con la correspondencia, en las salas de visita. La vida continúa. Hay niños y reuniones.
Traducción a cargo de Christian Hdez Pérez
sociologiac.net
Jean-Claude Kaufmann, sociólogo francés especialista en estudios de la vida cotidiana, publicó recientemente una singular investigación sobre el comportamiento de distintas familias en la mesa. Mediante observación etnográfica y el trabajo fotográfico de Rita Scavlia, Familles à table desentraña la dinámica de funcionamiento de siete distintas familias francesas durante la comida y los roles particulares que cada miembro asume a lo largo de la vida en este acto ceremonial.
En la siguiente entrevista Kaufmann relata la transformación que este ritual humano experimenta cuando el ciclo de vida de los individuos evoluciona hasta llegar a la senectud. De comidas regidas por la informalidad durante la época de estudiante cuando se tiene la impresión de revolucionar la gastronomía con cualquier platillo simple, pasando por el cuestionamiento hacia las marcas de productos, el contenido de grasa o azúcar, hasta la preparación de la mesa en espera de los nietos.
Entrevista realizada por Didier Eribon para el diario francés Libération, 19 de octubre de 1982, con motivo de la publicación de Ce que veut dire parler. Esta obra fue traducida al castellano bajo el título de ¿Qué significa hablar? Economía de los intercambios lingüísticos.
Libération: Lo que más me ha sorprendido de su libro es que de hecho oscila de un lado a otro sobre la cuestión del poder y la dominación.
Pierre Bourdieu: Cualquier discurso es resultado de la reunión entre un habitus lingüístico, esto es una competencia inseparablemente técnica y social (a la vez capacidad de hablar y hacerlo de una determinada manera, socialmente marcada), y un mercado, es decir el sistema de « reglas » de formación de precios que contribuyen a orientar por anticipado la producción lingüística. Eso vale para el parloteo con amigos, para el discurso elevado en ocasiones oficiales, o para la escritura filosófica como intenté mostrarlo en el caso de Heidegger. Pues bien, todas esas relaciones de comunicación son asimismo relaciones de poder que han tenido siempre monopolios en el mercado lingüístico. Se trata de lenguajes secretos pasando por lenguajes científicos.
Entrevista organizada por el diario francés Le Monde, "La politique de civilisation ne doit pas être hypnotisée par la croissance", 03 de enero de 2008, mediante una cibercharla o chat donde múltiples internautas plantearon al sociólogo y filósofo francés Edgar Morin someras inquietudes dirigidas principalmente a su concepto política de civilización, el cual en los últimos días ha sido blanco de polémica al ser utilizado en el discurso oficial de la derecha francesa.
LiondeParis: ¿Qué entiende por civilización?
Edgar Morin: Hay que distinguir entre cultura y civilización. La cultura es el conjunto de creencias, valores propios de una comunidad en particular. La civilización es lo que puede ser transmitido de una comunidad a otra: las técnicas, los saberes, la ciencia, etc. Por ejemplo la civilización occidental, de la que hablo, que se ha mundializado además, es una civilización definida por el conjunto de desarrollo científico, técnico y económico. Y es esta civilización, la que hoy en día aporta más efectos negativos que positivos, quien necesita una reforma, esto es una política de civilización.
mathie: ¿El empleo de la palabra 'civilización' no nos hace correr peligro de jugar el juego del neo-consevadurismo?
Edgar Morin: En lo absoluto. Si digo que hay que reformar la civilización eso hace más bien el juego a los que quisieran cambiar las cosas y no a los conservadores.
La noblesse d'Etat: grandes écoles et esprit de corps representa una de las obras más importantes escritas en la trayectoria intelectual de Pierre Bourdieu. Con motivo de la publicación de este libro en 1989, Didier Eribon, intelectual francés, realizó una entrevista 1 al célebre sociólogo francés en la que éste expresa a grandes rasgos los resultados de más de 20 años de investigación sobre las Grandes Escuelas en Francia.
- Publicada en Le Nouvel Observateur, 9-15 marzo de 1989, pp. 80-82. Versión electrónica Sur La noblesse d'État [regresar]
El 23 de junio el diario francés Le Monde publicó una interesante entrevista al sociólogo y filósofo tunesino Pierre Lévy en la cual expone ideas concisas sobre el desarrollo e implicaciones de la inteligencia colectiva en la sociedad a través de un medio como internet; además comenta a grandes rasgos sobre su actual proyecto de investigación, el IEML (Information Economy Meta Language, una lengua artificial concebida para ser simultáneamente manipulada por los ordenadores y capaz de expresar los matices semánticos y pragmáticos de las lenguas naturales.
El director de la cátedra de Inteligencia colectiva en la Universidad de Ottawa advierte que los resultados obtenidos comúnmente por motores de búsqueda como Google o Yahoo!, aunque satisfacen a sus usuarios, éstos se encuentran muy lejos de su óptima explotación. Es por ello que su propuesta de una semántica computacional al servicio de la inteligencia colectiva puede aportar un gran servicio a la gestión de la memoria colectiva en el universo virtual.
Entrevista a Pierre Lévy. "La inteligencia colectiva, nuestra más grande riqueza"
-Le Monde: Desde principios de los años 90 usted creía en el potencial de internet. ¿Después de 20 años más tarde, cómo analiza la evolución de la red de redes?
-Pierre Lévy: La hipótesis que formulaba en aquella época, cuando pocas personas utilizaban internet y cuando la web comenzaba a nacer, era que la interconexión de ordenadores sería un vector de perfecccionamiento y aumento de la inteligencia colectiva. Digo aumento antes que creación porque la inteligencia colectiva es practicada por los seres humanos desde que disponen de lenguaje y cultura. Sólo somos inteligentes colectivamente gracias a los diferentes saberes transmitidos de generación en generación. Sencillamente, internet es mucho más potente que la imprenta, la radio o la televisión, porque permite una comunicación de tipo transversal y una mejor explotación de la memoria colectiva.
El miércoles pasado se publicó en Le Monde una interesante entrevista realizada a Pap Ndiaye, historiador en la Ecole des hautes études en sciences sociales, donde habla acerca de la cultura del arma de fuego en Estados Unidos. Esta entrevista fue impulsada por la tragedia ocurrida el pasado lunes 16 de abril en el Instituto Politécnico de la Universidad Estatal de Virginia en Blacksburg.
Pap Ndiaye afirma que historicamente las armas de fuego en los Estados Unidos han tenido gran relevancia en el imaginario colectivo y que grupos de poder organizados en torno a su uso, como la National Rifle Association, juegan un papel fundamental en cuanto a la regulación de estos artefactos. Para Ndiaye este tipo de organizaciones se amparan en la Segunda Enmienda de la constitución estadounidense, la cual estipula que no se puede restringir el derecho de las personas a tener y portar armas.



Coloquio Internacional Michel Foucault. Un cuarto de siglo después…
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Muere José de Sousa Saramago (1922 - 2010)