Categoría ‘Sociólogos’
Salvo por La teoría social hoy, una obra coeditada junto con Anthony Giddens, el nombre de Jonathan H. Turner posee pocas referencias en castellano que puedan dar cuenta de su largo quehacer en el campo de la producción sociológica.
En este sentido, el 21 de julio pasado Jonathan Turner fue distinguido con la entrega del título de University Professor, una prestigiada condecoración otorgada por los Rectores de la Universidad de California y sólo reservada a los académicos que gozan de una notabilísima trayectoria internacional.
Además de numerosos escritos sobre teoría social, el profesor Turner también ha enfocado su atención en obras sobre sociología de las emociones, relaciones étnicas, bio-sociología y estudios acerca de instituciones y estratificación sociales.
— Visto en Newsroom, University of California Riverside

El destacado sociólogo español José Vidal Beneyto murió el día de ayer 17 de marzo en la ciudad de París a los 80 años de edad. Reconocido por sus investigaciones acerca de la Socología del conocimiento y la cultura, fue discípulo de grandes figuras de la filosofía como Merleau-Ponty, Raymond Aron, Karl Lowith y Theodor Adorno.
Publicó una docena de libros entre los que mencionamos: Las Ciencias de la Comunicación en las universidades españolas (1972), Alternativas populares a la comunicación de masas (1981), 'El País' o la referencia dominante (en colaboración con G. Imbert) (1986), Las industrias de la lengua (1991), Diario de una ocasión perdida (1991), La Méditerranée: modernité plurielle (2000), Ventana global: ciberespacio, esfera pública mundial y universo mediático (2002), Hacia una sociedad civil global (2003), Poder global y ciudadanía mundial (2004), Derechos humanos y diversidad cultural (2006), Memoria democrática (2007), América Latina, hacia su unidad. Modelos de integración y procesos integradores (2008).
— Fuente El País | Vidal Beneyto a fondo | Perfil biográfico y académico
— Foto: Claudio Álvarez
La siguiente es una extensa entrevista (53:12) producida por Radio Nederland donde el célebre sociólogo polaco Zygmunt Bauman nos habla extensamente sobre temas de actualidad como la globalización, la modernidad líquida, la concepción de democracia, el Big Brother y los medios de comunicación, entre otros.

Foto: @uscpublicdiplomacy
¿Qué tan revolucionaria es la capacidad de internet de ofrecer contrainformación a los controles gubernamentales o información alternativa a la de los grandes consorcios mediales?
Como internet es difícilmente controlable, escapa a los controles de los gobiernos y de los medios de comunicación controlados por las corporaciones mediáticas. Incluso cuando poseen las webs de internet tienen que aceptar la libre comunicación de contenidos porque, si los controlan, es fácil para unos jóvenes sin apenas dinero lanzar otro espacio de comunicación social en la red que atrae a millones de usuarios.
En vez de la llamada "brecha digital" usted habla de la brecha entre conectados y desconectados.
… la idea de brecha digital es poco relevante porque es un desfase en el tiempo más que una diferencia en la sociedadLa brecha digital tradicional se pensó como oposición entre conectados y desconectados. Yo siempre dije que era cuestión de tiempo hasta que todo el mundo se conecte (o todo el mundo que quiera), como con la electricidad. Después existe la diferencia entre calidades de conexión, hoy día la banda ancha es esencial. Y hay otra brecha, que es la educativa, el nivel cultural de las personas, que se amplifica en un mundo de internet. Pero no hay que llamarla digital, sino educativa. La verdad, la idea de brecha digital es poco relevante porque es un desfase en el tiempo más que una diferencia en la sociedad, al menos tendencialmente.
Usted dice que la razón última detrás de las legislaciones contra la pornografía infantil en la red y contra la piratería es el deseo de los gobiernos de controlar la red. También critica que se deje la regulación de internet al libre mercado, ya que eso sólo aumenta el control de las grandes corporaciones. ¿Qué debiésemos hacer con internet entonces?
Internet es el instrumento fundamental de la libre expresión y por tanto debería haber garantía constitucional, apoyada por la justicia, de acceso libre y universal por parte de todos y de libertad de comunicación en el mismo. Si hay actividades delictivas en internet, como la pornografía infantil o el fraude, deben ser perseguidas como tales, por aplicación de la legislación general de la sociedad, no con control preventivo por si acaso. Y sobre la base de un servicio universal garantizado por el gobierno, las empresas pueden lanzar iniciativas que la gente puede o no aceptar y pagar por ellas si les interesa. Pero no hay que pagar por el servicio más de lo que se paga por las tarifas de conexión telefónica con precios regulados por el gobierno.
Usted ha estudiado el contexto chileno y en su libro aparecen unas cuantas menciones a nuestro país. ¿Qué posición tiene Chile en esta sociedad red? ¿Cómo puede convertirse en un nodo de interés para el sistema?
Chile es la sociedad red más desarrollada de América Latina, no sólo por tener más y mejores conexiones de internet y comunicación móvil, sino porque tiene un nivel educativo muy superior al de los otros países de la región Chile es la sociedad red más desarrollada de América Latina, no sólo por tener más y mejores conexiones de internet y comunicación móvil, sino porque tiene un nivel educativo muy superior al de los otros países de la región, aunque haya mucho por hacer. Chile es ya un nodo significativo en lo tecnológico, en lo económico y en lo cultural de la sociedad red global. Chile es hoy día un país de los llamados desarrollados. Ahora tendría que concentrarse en incrementar el bienestar social y la equidad y en mejorar su sistema universitario que es cuantitativamente bueno, pero cualitativamente no tanto.
Da ejemplos en distintos temas de cómo internet está cambiando a la sociedad. De los escándalos destapados allí a manifestaciones globales como La Hora del Planeta.
Si tuviera que sólo dar un ejemplo del poder de internet en la década pasada, ¿cuál escogería?
La campaña de Obama, que cambió fundamentalmente el sistema de poder político en el país más importante del mundo. Incluso, aunque ahora Obama se enfrente a movilizaciones en internet en contra de él; eso es una prueba de un despertar ciudadano en Estados Unidos que encuentra vías de participación y movilización que no suelen darse en países donde todo se limita a votar cada equis tiempo.
En el libro explica que la importancia de la emoción en las decisiones de los votantes está siendo tomada en serio en estudios recientes.
Toda política es simbólica. Lo que ocurre es que ahora hay más conocimiento y conciencia de cómo se pueden utilizar las emociones en política. La política son emociones en primer lugar. La racionalidad no existe en política, aunque sí en las políticas que se llevan a cabo desde los órganos de poder a los que se llega mediante la activación de emociones.
¿Ha disminuido internet la soledad de la gente?
Indiscutiblemente sí, con los datos en la mano, en base comparativa, incluido Chile. Lo cual no quiere decir que no haya gente sola y deprimida, que son legión. Pero con internet está menos sola.
Extraído de El Mercurio
Anthony Giddens durante la presentación (en inglés) de su más reciente libro The Politics of Climate Change. En este libro Lord Giddens argumenta sobre la inexistencia de una política sistemática del cambio climático, introduciendo una serie de nuevos conceptos y propuestas para llenar el vacío. De igual forma examina en profundidad las conexiones entre el cambio climático y seguridad energética.
— Vía IIEA
Escasos son los cientistas sociales que debido a la complejidad y profundidad del tema deciden emprender un trabajo serio de investigación sobre la teoría de Niklas Luhmann. Tal es el caso de la socióloga mexicana Liliana Ramírez Ruiz quien, afin de obtener el grado de licenciada en Sociología por la FCPyS, realizó una interesante labor analítica de reconstrucción de la obra del sociólogo de Lüneburg.
La distinción como hilo conductor en tres momentos fundamentales de la obra de Niklas Luhmann es el título de esta empresa de investigación que, como se indica, nos conduce específicamente por tres momentos decisivos en el quehacer sociológico del autor: "a) un sistema como diferencia, b) la sociedad entendida como un sistema social, y c) sobre la comunicación como la operación de lo social".
Cabe mencionar que este loable esfuerzo de análisis, cedido amablemente por la autora, fue asesorado por el Dr. Javier Torres Nafarrate, sin duda uno de los principales estudiosos de la obra de Luhmann y su máximo traductor al castellano.
Como habíamos anunciado anteriormente Comunicación y Poder, la última obra del sociólogo catalán Manuel Castells, fue traducida al castellano. El día de ayer la Universidad Complutense de Madrid recibió al renombrado experto en comunicación quien expuso al público las principales tesis de sus estudios.
Durante la rueda de prensa Castells afirmó que el Estado, como hoy lo conocemos, ha perdido el monopolio de poder, aseverando que "quien gana la batalla de las mentes, gana la batalla del poder".
Finalmente comentamos que Televisión Española no dejó pasar la oportunidad de charlar en exclusiva con el autor de la famosa trilogía La era de la información y presentará el jueves próximo una esperada entrevista transmitida por RTVE.es de la cual adelantan un breve fragmento.
— Fuente: RTVE.es
El día de ayer 28 de septiembre el sociólogo español Manuel Castells Oliván fue condecorado con el Premio Nacional de Sociología y Ciencia Política 2008.
Como se menciona en una de las claúsulas este premio, organizado por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) en España, "se otorgará como recompensa a la aportación y labor científica de los galardonados en el campo de la Sociología o de la Ciencia Política, puesta de manifiesto a través de su trayectoria profesional o como reconocimiento a una obra singular".
Además del acto de reconocimiento realizado en el Instituto Cervantes el galardonado también se ha hecho acreedor a una remuneración económica de 25.000 €.
— Fuente: ABC.es
Después de publicar la primera parte de una interesante entrevista que el profesor Manuel Castells dio en el complejo tecnológico de Citilab, concluimos la serie con esta segunda parte en la que el sociólogo catalán nos habla sobre el valor de la cooperación, la adopción exitosa de las tecnologías comunicativas en la campaña de Barack Obama, la urgente transformación del modelo económico y, muy puntualmente, la co-educación de los padres e hijos en esta era tecnológica.
En un mundo de conocimientos compartidos ¿están perdiendo peso las voces de los clásicos líderes de opinión?
Se sabe que la cooperación es superior a la competición, o como mínimo funciona como un importante correctivo de la competición Aquí hay dos cuestiones. Los métodos cooperativos se están revelando claramente como los que funcionan en economía, en cultura, en producción artística, en enseñanza… Y es algo interesante, porque ésto se sabe desde hace mucho, mucho tiempo. Al respecto, hay un viejo texto 1902, de Kropotkin, sobre el valor de la cooperación, que reflexiona sobre este aspecto en la cultura tradicional siberiana. Se sabe que la cooperación es superior a la competición, o como mínimo funciona como un importante correctivo de la competición. Por ejemplo, si los mercados financieros globales hubieran funcionado con mecanismos de comparación y competición al mismo tiempo, no estaríamos en la catástrofe que nos encontramos en este momento.
Lo que permite Internet y la comunicación móvil es desarrollar los principios de cooperación a gran escala Ocurre que la cooperación a gran escala, más allá de pequeños grupos, es técnicamente muy difícil. Lo que permite Internet y la comunicación móvil es desarrollar los principios de cooperación a gran escala, con gran velocidad, y tratando un gran volumen de información al mismo tiempo. Es clave para cualquier tipo de cosa, también la política. Ahora bien, depende mucho de la forma de hacer política. Si hablamos de la política tradicional, la de líderes políticos cada cuatro años venden a los electores su mercancía, es decir, ellos mismos, en base a unas pocas opciones electorales, el formato televisión le va muy bien: el mensaje de un candidato difundido a millones de personas, como si se tratara de un detergente. A este tipo de políticos, en cambio, internet les va muy mal.
Sin internet Obama no hubiera sido elegido presidente ni hubiera podido ganar a una maquinaria electoral como la que poseía Hilary Clinton Porque internet va más allá: la gente puede enviar mensajes, programas, hacer blogs, foros de discusión, relacionarse entre ellos … hay una voz plural interactiva y participativa. Además, si alguien se atreve a representar a la gente, a dirigirla sólo sin controlarla, entonces internet es un enorme instrumento de desarrollo político, y ademas, permite que este líder pueda ganar batallas enfrentándose incluso a líderes más potentes.
Éste es el caso de Obama en EEUU. Él ha sido el primer presidente de la era internet. Sin internet Obama no hubiera sido elegido presidente ni hubiera podido ganar a una maquinaria electoral como la que poseía Hilary Clinton con los recursos de los que disponía. Para poder utilizar internet, Obama tenía que movilizar a la gente, movilizar a los jóvenes- pues son ellos los que están y saben que se puede hacer con Internet. Internet puede amplificar las diferencias entre políticas autoritarias o estructuras democráticas (las que recaen bajo el control del líder o del partido sobre la gente) y políticas estructuras abiertas y participativas en la que la gente interviene activamente en las campañas.
Hemos asumido lo mucho que ha cambiado internet nuestras vidas, pero ¿qué grandes cambios sociales nos esperan aún?
… la comunicación móvil es mucho más que una comodidad, es vivir siempre comunicado Sabéis que yo no hago predicciones de futuro, pero sí que os puedo hablar de lo que ya está aquí. En esencia, la tecnología de comunicación móvil está logrando que todo lo que es y ha sido internet, con sus espacios de relación social, de información, foros de discusión, espacios comerciales o espacios políticos, se esté difundiendo en el conjunto de la sociedad. Lo que hacemos, por tanto, es lo que Bill Mitchell denomina “Yo más más”, es decir, yo soy yo y mis redes de conexión que van conmigo. De esta manera, la comunicación móvil es mucho más que una comodidad, es vivir siempre comunicado.
En este ámbito todavía hay algunas diferencias de clase pero en España, por ejemplo, la tasa de teléfonos móviles en relación a habitantes es del 103% y en término de abonados es prácticamente del 100%. Lo que quiero decir es que en este momento nuestro acceso al mundo a través de la comunicación es transportable, es personalizado y lo llevamos con nosotros. Ésto cambia desde la forma de aprender en la escuela, hasta las formas de trabajar, de divertirse, hasta la manera de hacer o recibir televisión y obviamente, la comunicación por correo electrónico, etcétera.
La capacidad para adaptarse al nuevo entorno tecnológico depende de la capacidad cultural y educativa de las personas y de las organizaciones Ahora bien, eso no quiere decir, que por tener la tecnología a nuestro alcance se utilice correctamente. La capacidad para adaptarse al nuevo entorno tecnológico depende de la capacidad cultural y educativa de las personas y de las organizaciones. Las escuelas, por ejemplo, están atrasadas, motivo por el cual los alumnos se distraen con sus móviles fuera de la actividad escolar en lugar de integrar sus propuestas educativas en este marco tecnológico. O como ocurre en los hospitales, donde los médicos y las enfermeras podrían estar funcionando a través de comunicación móvil más fácilmente que mediante el modo burocrático en el que hoy en día se relacionan,
Vivimos en un mundo de extraordinaria capacidad creativa, -la actividad humana esencial- y, al mismo tiempo, en el que la organización de la sociedad está muy por detrás de lo que podíamos hacer.
A finales de 2008, y con motivo de una invitación a las instalaciones de Citilab, el sociólogo Manuel Castells concedió una interesante entrevista donde esclareció diversas temáticas tecnológicas en las que ha trabajado desde hace varios años y que ningún sociólogo conoce como él.
En esta primera parte de la entrevista (seguida de su transcripción) Castells respondió varias problemáticas del mundo contemporáneo acerca de la conectividad comunicativa entre lo global y lo local, la exclusión digital, la diferencia conceptual entre sociedad virtual y sociedad real y, en este caso, el modelo innovador de Citilab como centro tecnológico-social.
Brevemente mencionamos que Citilab-Cornellà es un espacio ubicado en la Comunidad autónoma de Cataluña (España) cuya principal misión es "promover proyectos relacionados con la Internet Social" y el desarrollo de nuevos espacios y metodologías (telecentros, e-learning y living labs) que impulsen la Sociedad de la Información y la nueva economía.
¿Qué deberían potenciar las ciudades que aspiran a ser líderes en la Sociedad de la Información?
En términos de liderazgo cultural y político estamos en una época en que los flujos de información a través del espacio de internet y del espacio de la comunicación se convierten en el ámbito dominante. El problema que puede suceder es que a veces los ciudadanos, como personas, quedan fuera de ese espacio. Al mismo tiempo, los ciudadanos que siguen viviendo en sus barrios, en su ciudad, sin conectarse a Internet -que es donde se genera la cultura global y donde se decide económica y políticamente su destino- quedan totalmente desconectados.
… lo más importante en este tipo de sociedades es conectar lo global con lo local Así pues, lo más importante en este tipo de sociedades es conectar lo global con lo local. Es lo que yo llamo conectar el espacio de los flujos con el espacio de los lugares, y en este sentido, las ciudades que consiguen conectar ambos y que tienen un liderazgo en términos de intervención en el espacio global, pero en beneficio de los ciudadanos que representan, son las ciudades que se situarán como líderes de nuevas formas de vida.
¿Esto tiene implicación económica? Pues en cierto sentido sí, porque los ciudadanos que sigan informados, que estén articulados con las nuevas tecnologías y que al mismo tiempo mantengan su cultura y su ciudadanía son aquellos que serán más capaces de producir conocimiento, información y, en último término, valor en una economía de la información y del conocimiento. Es decir, lograr que coincida lo que es necesario hacer tecnológicamente, con lo que es necesario hacer social y políticamente y con lo que es necesario hacer económicamente. El problema es que, para poder disfrutar de esa suerte, hay que saber vincular los tres aspectos. Es algo muy difícil, por esto las ciudades que sean capaces de hacerlo serán líderes.
¿De qué manera la sociedad que interactúa en Internet influye sobre lo que muchos siguen denominando el mundo real?
…la virtualidad en la que vivimos es una de las dimensiones fundamentales de nuestra realidad En realidad, yo discutiría el concepto de sociedad virtual y sociedad real. Creo que la virtualidad en la que vivimos es una de las dimensiones fundamentales de nuestra realidad. O sea, vivimos con internet, no salimos de ella. Estamos todo el día continuamente conectados a la red, donde hay espacios de comunicación e interacción entre personas, de la misma manera que hay espacios de trabajo.
Todo lo que hacemos, desde que empezamos el día hasta que acaba, lo hacemos con Internet. Ésta es una de las razones por las cuales resulta fundamental que la fracción de población que todavía no utiliza Internet -fundamentalmente población mayor- tenga acceso a esa capacidad porque si no, van a quedar excluidos y marginados antes de tiempo. Si a alguien no le interesa para nada y piensa que no es importante relacionarse con Internet, está en su derecho, nadie le va a empujar. Además, la sociedad tiene que acomodarse a las personas. Aún así, a la inmensa mayoría de gente que conozco le gusta Internet, lo que sucede es que sufren un bloqueo psicológico, que es diferente del bloqueo en el aprendizaje técnico.
Yo diría que la conexión entre lo virtual y lo presencial (no diría lo real, porque la realidad es virtual y presencial a la vez) la establecemos nosotros. No hay dos sociedades, hay dos formas de relación y actividad social en nosotros mismos. Somos nosotros los que tenemos que buscar la mejor forma de acomodarlas y adecuarlas.
Tras su visita al Citilab, ¿qué opinión le merece el proyecto en su primer año de vida?
Lo primero es congratularse del poder de las ideas. Es decir, la iniciativa de un grupo innovador de Cornellá que en su momento tuvo en mente el Citilab. Y además de la idea tuvieron el entusiasmo y la capacidad de trabajo necesarias para ponerlo en marcha. Por eso creo que los fundadores y desarrolladores de Citilab son innovadores en el sentido más estricto del término, personas capaces de cambiar la realidad a partir de su imaginación y de sus ideas. Y además, sabiéndolas llevar a la práctica con trabajo, con esfuerzo, con contacto y mucha, mucha paciencia. Esto, para empezar, es una especie de oda a la creatividad humana y a la capacidad de pensar. Al principio la opiniones iban desde el escepticismo hasta la crítica negativa, en el sentido de “¡para que sirve esto!… Lo más importante es que estamos hablando de un sueño hecho realidad.
En segundo lugar, Citilab expresa exactamente un proyecto urbano en el que la ciudad es un espacio donde vive la gente, que hay que reconstruir partiendo del pasado manteniendo la continuidad con este pasado y, a la vez, viviendo en una sociedad tecnológica y globalizada. Expresa por un lado la continuidad de la vieja estructura industrial de Cornellá, reorganizada bajo una nueva forma urbana a partir de un mismo edificio. De hecho, un excelente diseño arquitectónico, que recomiendo ver como ejemplo de una solución funcional y a la vez muy bella.
Estamos realmente ante un nuevo tipo de proyecto urbanístico que expresa también una continuidad de economía urbana (pasar del espacio de la manufactura al espacio de la creatividad tecnológica, de la innovación) y, además, combina las funciones de centro cívico y espacio social en el que la gente va para hacer cosas. Lo importante es que aquí se da una diversidad cultural, de géneros y de edad, tal como sucede en la ciudad. La ciudad es diversa y es interesante porque todo este tipo de gente vive junta. En el Citilab, podemos ver a los abuelos y a los niños a la vez, cada uno desarrollando sus actividades y luego juntándose. O bien a gente que hace cosas tecnológicamente muy avanzadas mientras otros están jugando. En el mismo espacio se encuentran empresas innovadoras que están allí produciendo servicios avanzados, consultoría, tecnología y, por otro lado, grupos que se organizan para ver cómo gestionan su ciudad y cómo debaten el proyecto urbanístico. Es decir, reunir en un edificio la modernidad tecnológica y la continuidad cultural resulta una experiencia bastante ejemplarizante.
El problema de Citilab es que es frágil porque es un prototipo que si no se desarrolla, acaba consumiéndose a si mismo: pueden surgir problemas económicos, peleas por la escasez de recursos… Citilab es como un gran pájaro lanzado al ciberespacio: tiene que seguir volando, cada vez más, debe generar ejemplos, necesita ligarse a redes internacionales y de Cataluña, en las que haya centros semejantes. Citilab tiene que ser al mismo tiempo un prototipo y una vanguardia cultural, y si lo consigue, algún día quedará en la historia urbana de las ciudades.
¿Qué centros ha visto en el mundo que compartan esta filosofía?
De alguna manera, el Tech Museum de San José, en California, en el centro de Silicon Valley, incorpora muchos de estos elementos. Tiene más capacidad de exposición tecnológica pero en cambio tiene mucha menos capacidad de integración permanente del tejido urbano y ciudadano. Para los niños está muy bien, pero para la sociedad en su conjunto mucho menos. Este centro corresponde a una sociedad en la que la gente tiene en su casa avances tecnológicos mucho mayores. Por tanto, el caso de Citilab en este aspecto es bastante ejemplificador.
Otro ejemplo, a nivel mas modesto, son los Centros Comunitarios que encontré hace cinco años en la Finlandia Rural. Todo el mundo habla de la Finlandia desarrollada, de Nokia, pero de hecho el campo finlandés esta bastante atrasado, la gente de 60 años tiene muy poca o prácticamente ninguna cultura tecnológica. Por ello el gobierno finlandés ha puesto en marcha un programa para integrar al conjunto de la población en la Sociedad de la Información, creando una serie de centros.
Y por último, los centros que tienen ese carácter cívico, al igual que Citilab, pero a una escala mayor, son los telecentros brasileños. En particular, en el área de San Paulo integran a centenares de jóvenes (y no solo jóvenes), para realizar tareas de alfabetización digital, de organización cívica o de lucha contra la violencia. Estamos hablando de centenares de personas en centenares de centros, un programa enorme que algunos de mis colegas están investigando en este momento y que y que muestra cómo la entrada a la tecnología puede ser un elemento de cohesión social y por ejemplo una alternativa contra la violencia de las bandas.
Los jóvenes se encuentran entre ellos, pero para crear tecnología y a través de ella crear cultura. Las experiencias son aún más poderosas porque muestran que en cualquier nivel tecnológico de desarrollo puede haber experiencias muy creativas cuando hay voluntad política y unos mínimos recursos económicos que luego se multiplican por diez en términos de beneficio social.
¿Es Citilab un modelo fácilmente exportable?
Como Citilab, no necesariamente, porque cada situación es única. Si por el modelo Citilab entendemos poner juntas la sociedad local, la innovación tecnológica y la construcción de un puente entre generaciones junto con centros de innovación para empresas que refuercen el tejido productivo local, si es esa la forma del Citilab, entonces si que es un modelo replicable pero cada uno en sus circunstancias y en su coyuntura.
— Fuente: Entrevista y transcripción extraídas íntegramente de Citilab
La educación posobligatoria en España y Andalucía, título de una reciente investigación elaborada por el sociólogo Ildefonso Marqués Perales, demuestra que en Andalucía la principal causa de que un jóven finalice sus estudios secundarios depende esencialmente del estatus socioeconómico del padre (esto es, años de formación + ingresos monetarios).
El estudio, publicado por el Centro de Estudios Andaluces, se cimienta sobre una encuesta tipo panel aplicada en 2005 por el Instituto Nacional de Estadística a una muestra representativa de 30.000 españoles. Los resultados permitieron inferir al autor que 81% de los adolescentes andaluces, procedentes de familias de clase media-alta y alta, finalizan el Bachillerato o la Formación Profesional. En el sector de estatus medio estos porcentajes se reducen al 69%. En oposición, sólo el 44% de los estudiantes del sector medio-bajo, y 33% del bajo, logran concluir esa etapa educativa.
Posibles soluciones al rezago andaluz
En una entrevista concedida a El Árbol de la ciencia el sociólogo español recuerda que su investigación retoma el uso de variables clásicas en sociología ya empleadas antiguamente por otros cientistas sociales en contextos distintos (nótese la influencia bourdieusiana en su enfoque y formación). Además se pronuncia a favor de la adopción de una serie de medidas como son el cheque escolar, es decir, la coexistencia en un mismo espacio educativo de estudiantes de distinto entorno socioeconómico y el financiamiento de empresas con el objetivo de que los jóvenes salgan del área laboral y consigan un título de Formación Profesional o Bachillerato.
Para concluir Ildefonso Marqués menciona a sus interlocutores que "los países están sufriendo una tercera revolución educativa: la primera fue albetizar a la población; la segunda darle una buena educación básica; y ahora la tercera no sólo una formación secundaria sino una formación posobligatoria, es decir, al menos una mínima formación a la hora de desempeñar un puesto laboral".
Visto en Centro de Estudios Andaluces | ideal.es



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